Tan fácil que fue salir y lo difícil que es volver.

Dentro de poco es nuestro aniversario de expatriados. Seis años hace que salimos de España y sólo volvemos en vacaciones. Seis años, que se dice pronto, pero que pasa muy lento. Seis años lejos de tu familia.

Concretamente, nosotros decidimos probar a vivir fuera de España, aprender de la experiencia, enriquecernos de otras culturas y sentir la satisfacción de cuando valoran tu trabajo y te sientes bien pagado. Algo que en ese momento no pasaba en España.

Seguro que conocéis algún caso de alguien que se quedó en las filas del paro en esa época, que vio cómo empezaba a escasear el trabajo que entraba en la oficina, cómo su empresa empezó a reducir gastos o se les mandó a trabajar a sucursales en otros países.

-En nuestro grupo de amigos, casi la mitad nos quedamos en el paro (todos con formación universitaria). Y un dato importante: a las mujeres nos costó muchísimo más volver al mercado laboral que a los hombres. Será porque estábamos en la edad de ser madres y las empresas no lo veían muy claro. –

En nuestro caso concreto, veíamos como los organismos públicos dejaban de publicar oposiciones o plazas temporales. Mi marido intentaba meter cabeza en la Universidad y por mucho que estuviera acreditado, las universidades dejaron de sacar plazas nuevas pese a que las necesitaban.

Y así empezaron a echar mano de los profesores asociados –Muchos recordarán esta noticia en la que un doctor profesor asociado de la universidad dejaba su trabajo para dedicarse de lleno a concursar en el programa de televisión, ya que ganaba más con los premios que los 250 € al mes que cobraba de la universidad. – 

Pero no solo pasó en las universidades. En todo el sector público pasó lo mismo. España se quedó estancada durante años.

Fue un momento de estampida en el que muchos jóvenes se liaron la manta a la cabeza y abrieron sus fronteras.

No os podéis imaginar lo valorados que estamos los españoles en otros países. Saben que tenemos muy buena formación y que somos trabajadores, pese al tópico de la siesta que todavía nos persigue.

 

Nosotros pasamos tres años en Chile con nuestros hijos. Y sí, a mi me pesó mucho la distancia y en un momento dado pensamos en volver. Hicimos lo imposible para poder volver a España, pero no había manera. La Universidad seguía sin sacar plazas (o por lo menos plazas con un sueldo decente).

Intentamos buscar trabajo en países más cercanos a España, algún país vecino que estuviera más cerquita, je je. Y finalmente mi marido encontró trabajo como profesor en una universidad en Inglaterra.

Lo que me hizo preguntarme … Si el resto de países contrata a los profesionales españoles, valora el trabajo que hacen y les paga un sueldo acorde a su cargo y trabajo … ¿Por qué no los quiere España?

Muchas cosas han cambiado en estros seis años en España. Se han aprobados nuevos presupuestos, han cambiado de gobierno e incluso tenemos al primer astronauta español de ministro. Pero incluso con Pedro Duque las cosas siguen igual. Y mira que yo tenía esperanza en él.

Durante estos años hemos conocido a mucha gente española expatriada con diferentes historias a sus espaldas. Parejas con ganas de emanciparse y formar una familia que apenas les llegaba el sueldo para pagar el alquiler y los gastos. Padres que vivían separados de su mujer e hijos y volvían los fines de semana porque en su cuidad ya no había trabajo. Mucha gente joven que hizo el equipaje y se fueron a compartir piso y buscar trabajo fuera de España. Casi todos salieron de su país buscando lo que en España no tenían: estabilidad económica. Pero cuando dejas atrás tu país, también dejas atrás a tu familia y a tus amigos, tu cultura… todo aquello que aporta a tu calidad de vida (sin meterme en nuestro envidiado clima). Y por mucho que haya aprendido de la experiencia de vivir en otros países, por mucha gente asombrosa que haya conocido, por muchas nuevas costumbres que haya disfrutado y por muchos paisajes increíbles que haya descubierto, no hay un solo día que no desee estar viviendo en España.

Fue muy fácil salir, hay muchos países recibiendo con los brazos abiertos a profesionales españoles, pero aún seis años después es complicado volver.

Así es que, al 2019 le pido lo que imagino que le pedirán miles de expatriados españoles que están por el mundo. Que nuestro país nos reciba con los brazos abiertos.

 

Ilustracion  de freepik.es
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