Nico “El Pirata” y su diente negro

¿Os he contado alguna vez que al poco tiempo de llegar a Reading Nico tuvo un accidente en el colegio? Se pegó un gran golpe contra una poste en la boca que le dejó la encía inflamada. Resultado: un diente negro.

Entre lo poco que entendí de la explicación que me dio la miss (ya me pasó algo parecido cuando Nico se puso enfermo) y la cara de susto que llevaba Nico, decidí mandarle una foto a Pablo de la encía de Nico para ponerle al tanto y llevarlo al médico.

Lo primero que piensas: Va a perder el diente

El médico, que no pediatra (en Inglaterra los pedíatras sólo atienden en urgencias) no le dio más importancia. Un poquito de ibuprofeno para pasar la noche y listo. Menos mal que pedimos cita con el dentista …

Yo no sé que obsesión tenemos hoy en día con los dientes, que los cuidamos como perlas. Y el simple hecho de pesar que Nico iba a perderlo, me entraban los 7 males. Sobre todo al ir viendo que conforme la encía de deshinchaba, el diente se iba oscurenciendo.

Por mi cabeza me rondaba la idea de que se le estaba pudriendo el diente y que al final se le terminaría cayendo. Me lo imaginaba “mellao” haciendo frente a las burlas de los compañeros, o posando serio en las fotos para que no se viera que le faltaba un diente. A neurótica no me gana nadie cuando nos pasan este tipo de cosas.

diente-nico-golpe

Diente negro. Diente muerto

Efectivamente el dentista nos confirmó que el diente estaba muerto. Se había golpeado en la raíz y no había nada que hacer. En principio, el diente de leche se le iba a oscurecer un poquito más; y con suerte el diente definitivo no se había estropeado.

Nos dio dos opciones: extracción del diente, con lo que conlleva este procedimiento: anestesia, un niño molesto y asustado en la sala del dentista, y un diente menos. Dejarlo tal cual, con el diente negro cual pirata hasta que se le cayera solo, que según nos dijo el dentista: a Nico empezarían a caerse los dientes alrededor de los 7 años.

Evidentemente, decidimos dejarlo tal cual. No nos gustaba la idea de que su primer contacto con el dentista (a parte de las revisiones) fuera para una extracción dental innecesaria.

Tres años con el diente negro

La primera semana no me lo quitaba de la cabeza. Con lo bonico que es mi pelirrojo y no podía mirarle a los ojos, sólo veía su diente negro. Era lo que más me resaltaba de su cara, y no podía evitarlo.

Una vez asumí que Nico estaría 3 años con el diente negro, que no fue rápido, el diente dejó de resaltar. Lo importante es que él no tenía dolor las encías, y que quedó todo en un susto.

Lo mejor es que es un niño sano, revoltoso y sonriente, que está guapísimo en las fotos con o sin diente negro, y que con el tiempo se lo estoy viendo hasta más clarito.

Ahora tengo un niño pirata con su diente negro.

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